Salas, cambiar el paso

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Vista de Salas desde El Torreón
Foto: Turismo Asturias. Pelayo Lacazette
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Salas es peregrinos, es salmón, es fortaleza medieval, es naturaleza, es gastronomía. Venir hasta aquí obliga a cambiar el paso porque sus múltiples atractivos son estupendas razones para enriquecer cualquier plan que hayamos hecho antes.

Sus ríos Narcea y Nonaya son las principales arterias que dotan de energía al concejo. Juntos conforman un cauce de vida alrededor del cual se estructuran campos y gentes.
El Narcea, además de ser el segundo río más importante de Asturias, es uno de los cotos de pesca más fructíferos de la región en cuanto a capturas de salmón se refiere. Este año, por ejemplo, ha proporcionado uno de los mayores ejemplares de la temporada de más de diez kilos de peso. Para conocer más cosas sobre el rey del río y su medio, tenemos una cita en abril en Cornellana en la Feria del Salmón. En ella también se celebra la subasta del Campanu de Asturias, el primer salmón de la temporada, todo un acontecimiento social, deportivo y cultural que marca el calendario de eventos salense.

Su complemento el río Nonaya vierte sus aguas en el Narcea cerca del monasterio de San Salvador de Cornellana, uno de los hitos más importantes del Camino Primitivo. Por todas estas circunstancias es común encontrar en las vegas de estos ríos a peregrinos, pescadores, turistas o agricultores que comparten espacio y se llenan de la belleza del entorno o del Camino de Santiago.

Más de 7.500 peregrinos

Peregrinos en la ruta de la Cascada de Nonaya (Salas)
Peregrinos en la ruta de la Cascada de Nonaya / Foto: Turismo Asturias. Juanjo Arrojo

El Camino Primitivo atraviesa unos veinticinco kilómetros de este concejo a través de pistas de tierra y asfalto en su mayor parte. Pasa por numerosas aldeas y pueblos llenos de encanto como Doriga donde está la Iglesia románica de Santa Eulalia; La Rodriga, Llamas, Villazón o Casazorrina, así como Cornellana donde se encuentra el famoso monasterio de San Salvador, uno de los grandes conjuntos patrimoniales asturianos incluido por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial como elemento vinculado al Camino Primitivo.

En el trayecto nos van a sorprender abundantes testimonios del patrimonio cultural del concejo, muestras de arquitectura religiosa, civil y también tradicional repartida por las pequeñas aldeas: hórreos, paneras, lavaderos y pequeños puentes. La propia capital del concejo, Salas, cuenta con un casco histórico declarado Bien de Interés Cultural que merece la pena visitar, especialmente la Colegiata de Santa María la Mayor del siglo XVI y la Torre Medieval, hoy sede del Museo Prerrománico de San Martín. A la Torre se accede a través del Palacio Valdés, en la Plaza de la Campa, donde también se encuentra la Oficina de Turismo y un punto de información permanente.

Salas cuenta con un casco histórico declarado Bien de Interés Cultural que merece la pena visitar

Hasta el momento 7.747 peregrinos han pasado por estas tierras siguiendo el itinerario del Camino Primitivo. Un aumento del 5,2% respecto al año anterior que se deja sentir en el concejo, porque mientras muchos pueblos en el Camino solo son de paso, Salas puede presumir de ser parada y fonda ya que aquí termina la segunda etapa y da comienzo la tercera que finaliza en Tineo.

Parte del Casco Histórico de Salas
Parte del Casco Histórico de Salas / Foto: Turismo Asturias

Con independencia de lo que digan las estadísticas, aquí el ambiente peregrino se nota en las calles de la villa y sus alrededores. Y aunque la mayor afluencia de visitantes tiene lugar durante el verano, gracias al buen tiempo aún es posible ver a peregrinos en esta época del año con su mochila al hombro. “Después de veinte o treinta kilómetros caminando el peregrino busca sobre todo reposo, un lugar tranquilo para descansar, pero también valora hacerlo en un entorno rural rodeado de pomaradas, bosques de castaños y praderas”, comenta Óscar Graña del Hotel Albergue La Figal de Xugabolos que acaba de abrir sus puertas este año. Rehabilitaron una antigua casa asturiana y aprovechando que el Camino Primitivo pasa justo por delante, decidieron crear un espacio acogedor para el caminante.

“Pensamos que los peregrinos necesitaban intimidad, reposo, un lugar acogedor, espacios comunes donde leer, charlar… A ello añadimos un servicio de cocina con guisos de toda la vida. El resultado final les ha sorprendido gratamente”, comenta su hermana Claudia.

Los tramos del Camino que atraviesan bosques de robles y castaños es de lo que más llama la atención a los peregrinos que pasan por el concejo

¿Qué es lo que más le llama la atención al peregrino a su paso por el concejo? “El paisaje, los tramos del camino que atraviesan bosques de robles y castaños. Los más curiosos que preguntan por el terreno que pisan descubren que hubo una rica agricultura y que en el paisaje se puede ver todavía la profunda relación entre el medio natural y la actividad campesina, de la que quedan importantes vestigios como hórreos, paneras o llagares. También se sorprenden del patrimonio de la villa que es Conjunto Histórico Artístico o del monasterio de Cornellana que incomprensiblemente sigue estando desaprovechado”, lamenta Óscar Graña.

Todos estos encantos hacen que Salas, capital y municipio, no solo sea tierra de paso sino un excelente lugar para detenerse. Históricamente siempre ha sido tierra jacobea pero también es medieval y legendaria. Su paisaje, sus pueblos, sus gentes evocan cultura, belleza, sentimientos que invitan al visitante a quedarse para disfrutar tranquilamente de todos sus encantos.

Salas, para comérsela

Como decía el escritor Hans Christian Andersen “Viajar es vivir”. Y vivir es disfrutar de todo lo que nos ofrece el entorno y dentro de ese entorno está también la gastronomía. Salas posee ricas vegas bañadas por el Narcea y el Nonaya que regalan en abundancia vegetales, hortalizas y frutos de la huerta y el campo que se recogen en esta época y llegan a mercados o al mantel en perfectas condiciones. Eso se traduce en platos típicos como la fabada (aquí es famosa la alubia de granja de Laneo), el pote de berzas, la menestra de temporada o los guisantes con jamón. El salmón a la ribereña, las truchas a la asturiana, los embutidos y las carnes de las zonas de media y alta montaña preparadas de distintas formas son buenos ejemplos de la calidad de la mesa salense.

Quesos Afuega'l Pitu típicos de Salas
Quesos de Afuega’l Pitu / Foto: Turismo Asturias

Aquí también tienen fama los quesos, en especial el emblemático Afuega’l Pitu, uno de los más antiguos y con más arraigo popular. Si además de probar este queso queremos degustar otras variedades, en el mes de abril se celebra en la villa el Certamen de Quesos Artesanos de Asturias donde se reúnen las propuestas de productores de las cuatro denominaciones de origen asturianas -Cabrales, Gamonéu, Casín y Afuega’l Pitu-, junto con queseros venidos de Castilla y León, Galicia o Cantabria. En los stand repartidos por la villa el visitante puede hacer un viaje gastronómico por uno de los alimentos más emblemáticos de Asturias. Además, la oferta se completa con otros productos tradicionales, tanto comestibles como de artesanía. En resumen: una fiesta donde ver, probar, comer y comprar este tradicional producto.

En el capítulo de postres tenemos que hablar del producto bandera por excelencia, los Carajitos del Profesor

En el capítulo de postres destacan las bollinas y el típico arroz con leche, pero si tenemos que hablar del producto bandera por excelencia debemos nombrar a los Carajitos del Profesor. Una explosión de sabor a pura avellana tostada que ha conseguido poner a este pequeño rincón de Asturias en el centro de la repostería mundial. Un dulce que cautivó a personajes ilustres como el Nobel Camilo José Cela que lo describe en su Diccionario Secreto como “dulcería ríquísima y original de Salas”.

Carajitos del Profesor, típicos de Salas
Carajitos del Profesor / Foto: Fusión Asturias

Se podría decir que los Carajitos del Profesor llevan tan solo cuatro ingredientes: avellanas asturianas de calidad, mantequilla, azúcar y clara de huevo, todo ello aromatizado con algún licor al gusto y luego, al horno. Pero la realidad es que la receta original, que tiene más de cien años de historia, sigue siendo un misterio que pasa de generación en generación. El espíritu de Falín, el hijo del profesor de música que junto a su padre amenizaba las tertulias que se celebraban en el café bar conocido como la Casa del Profesor, con aquellos originales dulces de fabricación propia, continúa vivo con sus herederos que siguen con el negocio familiar. Dicen que las originales tienen un sabor único aunque al ser el dulce típico de Salas se pueden adquirir en varias confiterías. Turistas, peregrinos, visitantes o vecinos siguen sucumbiendo a su sabor y por supuesto a sus cualidades energéticas.


Subasta del Campanu de Asturias
Foto: Turismo Asturias. Camilo Alonso

La tradición del campanu

La tradición del campanu se remonta hasta el siglo XVII. Entonces, los habitantes de estas tierras acudían a las aguas del salmonero río Narcea, que proporcionaban alimento a la población. El salmón fue siempre una especie muy apreciada, que con el tiempo se ha consolidado como un símbolo de la riqueza de los ríos asturianos. Se cuenta que el nombre de campanu, relativo a la primera captura de la temporada, tiene que ver con el tañido de las campanas de las iglesias situadas en la ribera del río Narcea, que sonaban para llamar a la población en el momento de comenzar la pesca colectiva. En otras fuentes se dice sin embargo que las campanas sonaban en el momento en el que se sacaba del agua la primera captura.

Está más definido en cambio el origen de la subasta, o “remate”. Avanzado el siglo XVII al Ayuntamiento de Salas se le reconoció el derecho de arrendar cada año, mediante subasta pública, la mitad de las capturas realizadas en un lugar y periodo en concreto. Esta adjudicación o subasta se mantuvo hasta el siglo XX. La adaptación de esta tradición tuvo que ver con el desarrollo de la pesca no exclusivamente como medio de subsistencia, sino como actividad deportiva, y dio como resultado la subasta del campanu tal y como hoy la conocemos.


Cascada de Nonaya en e concejo de Salas
Cascada de Nonaya. / Foto: Turismo Asturias. Juanjo Arrojo

Cascada con leyenda

En Asturias se dice que las cascadas son el refugio de las xanas, por ello todas tienen su propia historia. La cascada de Nonaya, que surge como salida de la nada en pleno bosque dentro del trazado del Camino Primitivo, también.

En la noche de San Juan, cuenta la leyenda, se acercaban los lugareños hasta aquí y recitaban: “Xana, xaineta, dame tu riqueza, toma mi pobreza”, como fórmula mágica para beneficiarse de los tesoros de la Xana. Otras leyendas dicen que los mozos en edad casadera acudían con frecuencia a ella para encontrar pareja. A día de hoy y con independencia de si tenemos la suerte de escuchar o no el cántico de la Xana, nadie puede negar que este lugar es un rincón mágico. Un remanso de paz donde el silencio solo lo rompe el canto de algún pájaro o el agua saltando sobre las piedras. Es habitual encontrarse con peregrinos por las inmediaciones que no dudan en tomar esta pequeña desviación de 250 metros para disfrutar de este espectáculo de belleza natural y de paso refrescarse cuando el calor aprieta.

Desde Salas la ruta está perfectamente señalizada. Siete kilómetros de recorrido -ida y vuelta-, que se pueden realizar en hora y media. Dificultad baja. Un paseo tranquilo y agradable.

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