Once banderas azules ondean este año en el litoral asturiano, dos más que el año pasado. El distintivo Bandera Azul es el máximo reconocimiento que otorga la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC) que valora las playas y puertos de España. Para obtenerlo las playas han de cumplir varios requisitos, el primero y el más importante, la calidad de las aguas, pero también se valora la disponibilidad de servicios, la accesibilidad para usuarios con escasa movilidad, la existencia de aparcamientos públicos o el mantenimiento de la limpieza.

El POLA, que es a su vez instrumento de conservación y de ordenación territorial, le ha valido a Asturias para hacerse acreedora del Premio Europeo de Urbanismo, precisamente por la calidad y el grado de compromiso de sus contenidos. Asimismo, el Ministerio de Medio Ambiente que conoce el estado y la evolución de los distintos tramos de costa española, ha afirmado que Asturias cuenta con el litoral mejor conservado de España. Estos son buenos avales y buenas cartas de presentación del modelo de ordenación y gestión asturiano del que Asturias ha sido pionera y ejemplo a seguir en otros puntos del litoral español.
Este concepto, que integra un perfecto equilibrio entre protección y uso recreativo, ha dado lugar a la creación de los Parques Playa en Asturias. Para ello y mediante convenios con los Ayuntamientos, se está dotando al entorno de las playas de espacios libres y equipamientos adecuados, así como zonas de aparcamientos con el ánimo de preservar zonas de alto valor ecológico y paisajístico. Hasta la fecha, el coste de las actuaciones ya finalizadas asciende a la cantidad de 8.530.848 euros.
- Playa de Arnao, en Castropol
- Playa de Cueva y Playa de Cadavedo, en Valdés
- Playa de San Pedro de Bocamar y Playa de La Concha de Artedo, en Cudillero
- Playa de Aguilar, en Muros de Nalón
- Playa de Salinas, en Castrillón
- Playa de Rodiles, en Villaviciosa
- Playa de Borizo, Playa de Toró y Playa de El Sablón, en Llanes