Parres. Arquitectura del agua

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Río Mampodre
Río Mampodre / Foto: Camilo Alonso. Turismo Asturias
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Puentes, molinos, fuentes o lavaderos nos enseñan otras posibilidades fuera del discurrir del río. Son ejemplos de arquitectura del agua, un reflejo de la adaptación que el ser humano ha hecho para incorporar el líquido elemento a la vida y cultura cotidiana. En el concejo hay auténticas joyas.
Parres posee abundantes ríos y manantiales que han permitido la proliferación de núcleos de población que, en su mayoría, nacieron al abrigo de un manantial para satisfacer sus necesidades más básicas. Todos estos pueblos en mayor o menor medida, cuentan con fuentes, lavaderos o abrevaderos construidos por sus vecinos a lo largo de los siglos para aprovechar el agua en su vida diaria.
Si vemos fotos antiguas de los lavaderos, llama la atención la cantidad de gente que se juntaba en torno a ellos, lo mismo pasaba con las fuentes o abrevaderos. Eran lugares de reunión donde además de lavar la ropa, coger agua o dar de beber al ganado se comentaban los acontecimientos del pueblo.
Todo este patrimonio tiene mucha historia, la mayoría data del siglo XIX, pero también mucho de identidad y tradición. De ahí, el creciente interés de los vecinos por mantener estas joyas vivas para seguir disfrutándolas y también como legado para generaciones venideras. Y su implicación para conseguirlo es total, reuniendo donativos, realizando sextaferias, y contando con la inestimable colaboración del Consistorio que en los últimos tiempos ha puesto en marcha un proyecto de recuperación del patrimonio etnográfico que va a buen ritmo.
A pesar de que queda mucho por hacer, Parres puede presumir de abundantes muestras de tesoros arquitectónicos ligados a sus gentes.

Renovando nuestro patrimonio

El pasado mes de noviembre, se inauguraba en la Casa de Cultura de Arriondas, la exposición fotográfica «Renovando nuestro patrimonio». Una muestra que daba a conocer el conjunto de elementos patrimoniales que el Ayuntamiento de Parres ha rehabilitado en los últimos años. Fuentes, lavaderos, molinos, puentes que comunicaban pueblos y gentes, edificios escolares en desuso que tras su acondicionamiento, recuperan la vida… Una pequeña muestra de la importancia del patrimonio etnográfico parragués.

Puente La Teyera
Puente La Teyera / Foto: Ayto. de Parres

Fuentes y lavaderos se reparten por toda la geografía del concejo. La falta de abastecimiento de agua era una constante en nuestros pueblos y villas. Por ello, durante mucho tiempo, estos espacios fueron punto obligado de encuentro entre distintas generaciones que acudían a sus pilas y caños a recoger el agua potable, abrevar el ganado o lavar la ropa.
Hasta la generalización de las redes de distribución de aguas a las viviendas -que el mundo rural acomete muy entrada la segunda mitad del siglo XX-, el agua procedente de manantiales era la empleada para el abastecimiento humano y este uso se sucedió en espacios públicos comunitarios, que a lo largo del siglo XIX fueron mejorando su aspecto para prestar un mejor servicio.
Si el agua es como dicen, símbolo de vida, Parres rebosa vitalidad por todos sus poros. Ríos y manantiales cruzan la geografía de este concejo, marcando fuertemente el paisaje, pero también sus pueblos y sus gentes.
Toda esta riqueza hídrica ha permitido la proliferación de núcleos de población que cuentan con nuevas fuentes, abrevaderos, lavaderos, molinos o incluso puentes construidos por sus habitantes a lo largo de los siglos, para aprovechar la benéfica presencia del agua en sus quehaceres diarios.

En la década de los sesenta, fuentes y lavaderos comienzan a quedar solos y en abandono

En 1905, finalizan las obras de construcción de la Fuente Llares y del Ablanu en Granda al tiempo que se construye el lavadero de San Juan de Parres, el de Arenes o la Fuente Laria, en Llames de Parres.
En 1909, se construye el lavadero de Bodes y se repara la Fuente de los Collaos en Llames de Parres. Dos años después, la Fuente La Pipa en Arobes.
En 1916, se levanta la Fuente de Santianes de Tornín y la de Andeyes; el lavaderu del Collau de Andrín y el de Ozanes. Un año después la fuente La Rondina en Fuentes y poco más tarde la de La Vita, Sobrepiedra y la Fuente del Amor de Dios en Romillón.
A comienzos de los años 20 continuarán construyéndose fuentes y lavaderos por todo el concejo. La Fuente de La Golipia en Prunales, la de La Pipina en Carúa, la de Tusienes en Montealea o la de Campo-Rodrigo en La Vita.
Eran los años que se construía el lavadero de Llau y en el que los vecinos de La Peruyal y El Castañeu, solicitaban al Ayuntamiento la disposición de una fuente pública en La Peruyal.
Todos ellos tuvieron vida hasta la década de los años 60-70 del pasado siglo, cuando comenzaron a quedar solos y en abandono. Tras ello vino la degradación y la ruina. La conciencia social sobre su valor histórico, arquitectónico y social es algo muy reciente, de hecho, es a finales del siglo XX cuando comienza a ser visible un interés por la recuperación de este patrimonio quizá como consecuencia de los debates de la Convención de Granada (1985), sobre las nuevas categorías del Patrimonio en concreto lo relativo a la arquitectura rural y popular y la extensión del concepto mismo de patrimonio a las construcciones de ingeniería de obras públicas.

Conscientes de la importancia, de este legado constructivo, el Ayuntamiento de Parres ha venido desarrollando un ambicioso proyecto de recuperación del patrimonio etnográfico

Conscientes de la importancia, de este legado constructivo, el Ayuntamiento de Parres ha venido desarrollando un ambicioso proyecto de recuperación de estos elementos: construcciones realizadas en su día por los habitantes del lugar que presentan soluciones arquitectónicas propias, con materiales próximos y singulares procedentes del medio natural y con unos usos tradicionales que le otorgan un valor y una belleza única.
Y paralelamente a este trabajo de recuperación, hemos iniciado una campaña de sensibilización -con exposiciones fotográficas, conferencias-, conscientes de que es requisito imprescindible que todos los ciudadanos estén concienciados sobre la riqueza y singularidad histórica, cultural y etnográfica de este patrimonio que ha de funcionar como un espejo en el que la población se contemple para reconocerse e identificarse.
Muchos han sido los elementos recuperados a lo largo y ancho del territorio municipal y muchos son los elementos cultos y populares; etnográficos y tradicionales que nos obligan a mantenerlo y conservarlo.
En el último año estamos rehabilitando las antiguas escuelas de Cofiño y La Roza de Parres y ya iniciamos el Proyecto de rehabilitación de la de Fíos (una joya de la arquitectura indiana); finalizamos también la rehabilitación del Lavaderu de Collía, la Fuente de Sobrepiedra y la Fuente El Pinchu en Dego.
En el ánimo y la decisión de este Gobierno está el objetivo de continuar con este proyecto. Al conjunto de la sociedad, convocamos para valorarlo y conservarlo.

Escudo Ayto. de ParresAyuntamiento de Parres 
Plaza Venancio Pando, 1 • 33540 Arriondas • www.ayto-parres.es

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