Su herencia industrial, con una central de ciclo combinado, no ha permitido que se haga justicia con el entorno de este concejo de la Montaña Central. Y así, a ojos de muchos la belleza de esta tierra permanece desconocida, oculta. Un lugar tranquilo y especialmente verde, tal vez porque cuenta con el privilegio de ser regado por dos cauces generosos: el Nalón y el Caudal.
La impresión inicial de este concejo es claramente engañosa, ya que lo primero que se ve al acercarse a sus límites son las altas torres de la Central Térmica, una industria que hace años dio mala fama al concejo por su excesiva contaminación y que ahora ha ‘limpiado’ su imagen y su entorno con favorables informes técnicos. Ribera de Arriba es ahora un concejo limpio y eminentemente rural, prueba de esto último es la gran riqueza etnográfica y la tradición agrícola y ganadera todavía imperante en la zona.
Ribera de Arriba es ahora un concejo limpio y eminentemente rural, prueba de esto último es la gran riqueza etnográfica y la tradición agrícola y ganadera todavía imperante en la zona.
Sumido en la actualidad en una importante mejora de las comunicaciones, el municipio se sitúa como uno de los más accesibles del centro de la región. Su extensión de 21,98 kilómetros cuadrados deja en el mapa una forma semejante a una mariposa de grandes alas que se encuentra rodeada en gran medida por los concejos de Oviedo y Morcín y en menor medida por Mieres y Santo Adriano. Su población, de aproximadamente 2.000 habitantes, tiene dificultades para mantener sus cifras, aunque la proximidad de esta tierra a la capital del Principado y las estupendas comunicaciones que tendrá en un futuro cercano prometen perspectivas halagüeñas para el concejo, que ofrece un entorno tranquilo y rural a un paso de las grandes metrópolis asturianas.
Recorriendo el concejo
Como su nombre indica, Ribera de Arriba, también llamada La Ribera, es una tierra bien regada. El río Caudal se encuentra en este concejo con las aguas del Nalón y juntos dejan aquí bellas estampas y permiten la práctica de un deporte de creciente interés en el concejo: el piragüismo.
La capital del concejo, Soto Ribera, es el núcleo de mayor actividad social y cultural. Aquí se encuentra un moderno edificio consistorial donde es posible solicitar información del municipio, y que desde el se disfrutan unas hermosas vistas. En esta localidad también se halla la central térmica que inspiró el largometraje ‘Cenizas del cielo’, considerada como la primera película española comprometida con el medio ambiente, y rodada por el director asturiano José Antonio Quirós. En Soto se hallan también interesantes muestras de arquitectura popular, hórreos y paneras, casonas asturianas y antiguos palacios. Además un histórico puente de piedra – del año 1808- permite cruzar el río Caudal para acceder a la localidad.
Soto Rei o Soto del Rey es otro núcleo destacado del concejo. Aquí encontramos los restos de la construcción más antigua del municipio: el castillo de Doña Urraca, del que apenas queda en pie el muro de la cara norte. Por esta localidad discurre una atractiva ruta peatonal y cicloturista de 4,5 km, que transcurre paralela al río Nalón. El recorrido que se inicia en el polígono industrial de Olloniego (perteneciente a Oviedo) finaliza en Vegalencia, localidad riberense próxima a Soto Rei y se espera que en un futuro continúe hasta Fuso de la Reina.
En Soto Ribera se halla la central térmica que inspiró el largometraje ‘Cenizas del cielo’, rodada por el director asturiano José Antonio Quirós. Este entorno es el escenario de la película y en él se muestra la agresión ecológica que sufrió el concejo pero también el carácter noble y abierto de las gentes de la zona.
Otro núcleo interesante a conocer es Palomar, donde se encuentra la iglesia de Santa Leocadia, del siglo XVIII, y formando parte de la misma parroquia se halla también La Mortera, una localidad de gran valor etnográfico que tiene en la Capilla del Santo Angel su principal patrimonio arquitectónico. Precisamente por estas localidades transcurre el tramo perteneciente al concejo de una ruta de gran interés, la que une el concejo ovetense con el conocido puerto de montaña El Angliru, que es visible desde el municipio. La distancia de 19,3 kilómetros atraviesa varios concejos y en Ribera de Arriba entra en el paraje conocido como La Barquera; tras pasar por Palomar continúa hasta La Mortera, donde se despide para seguir hasta Peñerudes, en el vecino concejo de Morcín.
También hay que destacar las casonas asturianas, algunas de origen indiano, que se distribuyen por el concejo. En Ferreros está Casa Pando, en Sardín la Casa de los Hevia-Ponte de los siglos XVII-XVIII y en Teyego la de los Hevia Argüelles, cuya fachada muestra un blasón familiar. En esta localidad también se encuentra la capilla de San Pedro del siglo XVIII y la iglesia de San Nicolás de Bari, de origen medieval. En Soto Ribera, el Palacio de San José, la Casona “La Quinta” y la Casa “La Caleya”.