Sé agua…

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La Espada, por MAK
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Cada vez se habla más del agua. Pero… ¿es mera casualidad?
La casualidad no existe. Todo efecto tiene una causa que lo origina. Y el tema del agua ha saltado al primer lugar en importancia entre los asuntos que preocupan a los humanos que piensan, que no son muchos.

El agua como elemento vital que comienza a escasear. El agua como motivo de futuras y posibles guerras. El agua como agente destructivo. El agua como vida o como muerte.
Pero también ha asomado tímidamente un aspecto más esotérico o espiritual del agua.
«Sé agua… amigo», eslogan de un anuncio publicitario, ha tocado el interior de muchos hombres y mujeres hasta el punto de haber desplazado al motivo del anuncio en sí.
«Sé agua…» pero… ¿qué significa eso? ¿Qué cambios nos exige hacer?

"Sé agua". La Espada, por MAK
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Es de sobra conocido que el 70% de nuestro organismo es agua. Sin embargo, tenemos una muy mala educación tanto en el cuidado y consumo del agua como en la aplicación o vivencia de sus cualidades.
Eso se debe a que a pesar de ser mayormente agua seguimos mentalmente funcionando como materia, como tierra. ¿Conocemos las cualidades del agua? Por supuesto que sí. Sabemos que es incolora, inodora e insípida. Sabemos que es buena conductora de la electricidad. Sabemos que es indispensable para la vida, incluso que de la combinación Fuego y Agua surgió la vida.
Pero también sabemos, por experiencia doméstica, que es tan «flexible», tan incontrolable, que se cuela por todas partes, que se «adapta» a todo, que puede adoptar la forma o el espacio de cualquier objeto. Que sometida a calor se convierte en gas y sometida a frío se solidifica.

¿Qué ocurriría si la mente humana se comportara como el agua? ¿Si perdiera su rigidez y se volviera más «flexible»?

Y nosotros que somos mayormente agua… ¿podemos hacer todo eso?
¿Qué ocurriría si la mente humana se comportara como el agua? ¿Si perdiera su rigidez y se volviera más «flexible»? ¿Qué ocurriría si nos dejáramos fluir por los demás, a través de los demás, y que ellos a su vez pudieran fluir por nosotros?
Si el agua es vital para la vida, quien es «portador» de agua ¿no lo será también?
Si el ser humano se sintiese agua, fuese agua, ¿no dejaría automáticamente de matar, de producir muerte?
«Sé agua», o lo que es lo mismo… «sé fuente de vida».
El 70% de cada uno es agua, y la mayor parte la «consume» el cerebro. Pero el cerebro es también la «fuente» de la electricidad en el ser humano, electricidad que se manifiesta a través del sistema nervioso, extensa red que controla y dirige todo el organismo.
Electricidad y agua, de nuevo tenemos el principio de la vida.
Así que la criatura hombre es una vida consecuencia de la electricidad de su cerebro y el agua de su organismo.

¿Qué paso evolutivo daría aquel hombre que consiguiera manejar conscientemente «su» electricidad y «su» agua?
El dominio y control consciente de ambos elementos o energías producirían un superhombre, un Hombre-Dios, porque la consecuencia sería una poderosa mente, y si todos somos «consecuencia» del acto creador de una super Mente, eso quiere decir que nuestra evolución nos conduce a convertirnos en auténticos Hijos, o sea, en Mentes poderosas.

¿Qué paso evolutivo daría aquel hombre que consiguiera manejar conscientemente «su» electricidad y «su» agua?

«Sé agua”, quiere decir… «sé flexible», «libérate de los esquemas», «vive abierto a todo lo posible», «no tengas prejuicios», «no te aferres a tus ideas, valores o conceptos, pues, en el mejor de los casos, siempre vas a tener que cambiarlos si quieres ver más allá».
Sé consciente de que tu cuerpo, tu imagen, siempre está en movimiento, en cambio permanente, afirma siempre tu condición de indestructible, pues la energía no muere, se transforma, y tú eres energía en constante movimiento.
Controla tus emociones, tus sentimientos, pues sin el debido control son un derroche innecesario de energía, energía que debe ser por y para la Mente.
No tienes que convencerte de que eres agua, sólo tienes que dejarte ser agua, porque eso es lo que eres.
Y al igual que necesitas beber para vivir, también necesitas amar para sentirte vivo, y para no enfermar, porque mucho peor que las enfermedades que la falta de agua provoca en tu cuerpo físico, son las que la falta de amor provocan en tu alma.
Ama y déjate amar. Da y recibe. Vive y deja vivir.
Solo tienes que pensar como Agua, no como materia.

Y ahora piensa en lo que te voy a decir. En estos momentos planetarios, la humanidad está empezando a ser consciente del problema real del agua.
Del derroche y la falta de cuidado para proteger la pureza del agua, pasamos a preocuparnos de su progresiva escasez. En todo el planeta se están secando lagos, pantanos, ríos y, además, cada vez llueve menos. Lo anunciado hace tiempo de que la escasez de agua llevaría a guerras entre naciones está empezando a tomar forma.
Si creemos eso de que el planeta en sí, la Tierra, es un ser vivo, entonces entenderemos que la desaparición progresiva del agua en sí mismo es una consecuencia de un paso evolutivo que está viviendo, proceso que, por supuesto, afecta a todo lo que en él vive, a todas las vidas de todos los reinos de la naturaleza y a la humanidad como supuesta responsable de las demás vidas y de la “salud” de la Tierra.

No tienes que convencerte de que eres agua, solo tienes que dejarte ser agua, porque eso es lo que eres.

Estamos al final de un ciclo y al comienzo de otro. Nuestros antepasados sabían mucho de esto, pero también fueron apartados e ignorados. Por ello, hoy no se sabe qué hacer, no se aportan soluciones, solo se toman medidas que son restricciones que los pueblos pagan y sufren.

Si el agua es vida, si se retira solo queda muerte. Ese es el futuro creado por el hombre, esa es la consecuencia de la prepotencia y la ignorancia humana. Se potenció todo lo que fuera materia y se olvidó el origen de la Vida, el quienes somos, nuestra responsabilidad con el planeta que se nos entregó para evolucionar.
La verdad fue manipulada, el hombre fue engañado, se pasó de adorar la Vida a adorar la muerte. Pero nada ni nadie puede alterar lo establecido por el auténtico Poder, por el Poder del Creador.
Si se quiere entender lo que está empezando a suceder en el Planeta hay que vivir la transformación, hay que convertirse en agua, utilizar sus cualidades, ser vidas-agua. Ese es el futuro de la humanidad.

Sé agua…, ¡es más sencillo de lo que crees!

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