Siero crece sin cesar. El cuarto concejo en población de Asturias tiene de todo: importantes áreas industriales, villas bulliciosas con todo tipo de servicios, pequeñas aldeas rurales, una ganadería que es punta de lanza en la región e incluso una extensa red de caminos que permite conocer el concejo a peatones y ciclistas. Un conjunto diverso, que siempre suma y nunca resta.
Este año las lunas ordenan que el Martes de Carnaval caiga el 21 de febrero. Pero antes de llegar al día grande, por todo Siero se celebran distintas fiestas y tradiciones que acentúan el aspecto lúdico de la fiesta y que animan a la participación.
Varios establecimientos, en su mayoría de Pola de Siero, se agrupan en esta Asociación, que busca potenciar el comercio de proximidad, basándose en campañas de dinamización y en ofrecer un trato personalizado al cliente, entre otras acciones.
Tradicionalmente este concejo siempre ha sido una referencia para el sector ganadero en el centro de Asturias. Favorecido por su ubicación, su Mercado ha sido desde hace años un punto de encuentro y de negocio para ganaderos venidos de toda la región.
A falta de año y medio para jubilarse, Marcelino García continúa desarrollando la misma labor que comenzó cuando tenía 18 años: comprar y vender ganado.
El concejo de Siero es el depositario de una importante tradición carnavalera: Les Comadres. Las mujeres protagonizan uno de los eventos asturianos más emblemáticos y divertidos del año. A su vez tienen lugar el Certamen Cancios de Chigre y los desfiles y concursos propios del Antroxu.
En 1982, en Lugones, se unificaron todas las personas de la zona con experiencia en el baile regional: nacía la Agrupación Folklórica La Sidrina. El objetivo era conservar las danzas antiguas, utilizando además el traje regional asturiano, algo que se estaba perdiendo en un afán de unificación nacional.
El Mercado de Ganados de Siero es el que más transacciones realiza de toda España. Su fama es tal que vienen a comprar animales desde Galicia, Cantabria o Cataluña. José Villanueva Reguera, dueño de la Ganadería El Carbayu (Lugones), conoce la realidad actual del sector.