Mieres. Camino de San Salvador

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Escrito por Fusión Asturias   
Miércoles, 30 de Mayo de 2018 10:44
Desde la Edad Media, Mieres ha formado parte de la Ruta Jacobea, siendo un importante lugar de paso para los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela y querían conocer la Sancta Ovetensis. Dos etapas recorren parte del concejo.Vista general de Mieres
Este ramal del Camino que conduce a San Salvador de Oviedo, se adentra en Asturias por el Puerto de Pajares pasa por Pola de Lena y Mieres hasta llegar a la capital, cumpliendo el dicho medieval de "Quien visita Santiago y no a San Salvador, visita al vasallo y no al Señor". Estas dos etapas transcurren sin grandes desniveles y van paralelas al río. Fuera de los grandes núcleos nos vamos a encontrar aldeas y pueblos con muestras de patrimonio rural como lavaderos, fuentes, hórreos, y también industrial: casas de ingenieros, barrios obreros, antiguas instalaciones mineras al lado de modernos polígonos industriales. Y rodeándolo todo, el verde, porque si algo nos va a llamar la atención en este recorrido, es esa perfecta combinación entre la belleza natural y los numerosos vestigios que hablan de un pasado no muy lejano, unido siempre a sus tradiciones. ¡Bienvenidos al concejo de Mieres!

Pola de Lena-Mieres del Camín

Etapa 2. Distancia: 13,2 km
Salimos de Pola de Lena a través de la plaza Alfonso X El Sabio y la calle Corporación de Lena, hacia el río. Aquí tenemos dos opciones, bien seguir por la AS-242 o dirigirnos al río para intentar hacer el máximo trayecto por la senda fluvial y así evitar el tráfico de la carretera.
Pasamos por la aldea de La Vega y Vi.layana. En el centro del pueblo se encuentra la Iglesia de San Martín de origen prerrománico, y a su lado están los restos del Hospital de Peregrinos de Nuestra Señora de la Alberguería del siglo XVI. Continuamos por la AS-242 hacia Vallinas y Senriella, donde comienza el Concejo de Mieres, hasta llegar a Ujo. En este lugar confluyen las rutas procedentes de los puertos de Piedrafita, San Isidro, Vegarada, la Vía Romana de La Carisa, así como el Camino del Salvador y por otro lado, los ríos Lena y Aller que una vez mezcladas sus aguas, siguen camino con el nombre de río Caudal.
Si algo llama la atención en este recorrido es la perfecta combinación entre belleza natural y patrimonio industrial
Un paseo por Ujo nos permite apreciar ejemplos de interés etnográfico como la Casa de los Mudos o tradicionales como la casona de los Arias Argüello con escudo rococó. Todo conviviendo con sencillas viviendas de obreros y chalets de ingenieros, que hablan de la influencia que tuvo aquí la llegada del ferrocaril y la Sociedad Hullera Española. En este cruce de caminos se construyó la Iglesia parroquial de Santa Eulalia de estilo románico, declarada Patrinomio Nacional por la belleza de su pórtico y sus capiteles. Pasado el pueblo de Ujo continuamos por Las Viñas, El Pedroso, El Requejado y el Polígono Industrial Gonzalín. Desde allí también se divisa al lado opuesto, el Polígono Industrial La Vega y los barrios de El Barredo y Bazuelo de Mieres del Camín.

Parada obligada
Camino de Santiago a su paso por MieresPara acceder a Mieres, cabeza comarcal del Valle del Caudal y quinta población asturiana en tamaño, hay que abandonar la senda fluvial y cruzar el río por el famoso puente de La Perra -llamada así por el peaje que se cobraba para utilizarlo-, sortear la autovía y la vía del tren por un paso subterráneo y una pasarela que nos dejará en la calle Manuel Llaneza, uno de los ejes comerciales más importantes de la villa. Tras la primera rotonda veremos expuesta una locomotora de vapor y detrás la Estación de Ferrocarril del Vasco, que llevaba el carbón desde aquí a San Esteban de Pravia. El Parque Jovellanos, en el centro de la villa. El Liceo, un vistoso edificio de ladrillo próximo al estilo modernista, el Mercado de estilo industrial y casi al final de la calle, la Casa de Cultura Teodoro Cuesta y la oficina de Turismo, en lo que era la antigua Escuela de Capataces de Mina. Muy cerca de aquí está el Ayuntamiento de estilo isabelino, la Iglesia de San Juan con sus dos torres de planta poligonal que flanquean la fachada y la Plaza de San Juan de Requejo. Aquí se encuentra la famosa estatua del escanciador y uno de los lugares más concurridos de la villa. Una bulliciosa plaza en torno a la cual se encuentran más de una docena de sidrerías donde tomarse un culín y probar la excelente gastronomía. Escoltada además por típicos edificios asturianos con galerías de madera y buhardillas.
El Camino continúa hacia La Peña, a algo más de un kilómetro. Aquí se encuentra el Albergue de Peregrinos Mieres del Camín, en lo que eran las antiguas escuelas del pueblo. El hospedero Paulino Arias es quien desde hace años atiende a los peregrinos.

San Xusto, lugar de peregrinación
Si hemos decidido pernoctar en Mieres y además de la villa queremos conocer algún lugar emblemático, nuestros pasos se han de dirigir hacia el conjunto etnográfico de San Xusto.
San Xusto. Mieres Una aldea de la parroquia de Turón (Mieres), rodeada de robles, castaños y hayas, situada a unos 740 metros de altitud y a solo siete kilómetros de la capital municipal que parece extraída de una postal. Pero eso hay que comprobarlo en primera persona.
Este conjunto rural está compuesto por varias viviendas tradicionales de los siglos XVIII y XIX, de piedra tallada, con corredor de madera y horno de leña para cocer el pan. En general están bien conservadas y curiosamente aparecen alineadas a lo largo de las caleyas, como si alguien las hubiese ordenado. También se pueden encontrar varios hórreos diseminados por el pueblo, molinos para rabilar la escanda, lavaderos, cuadras y una fuente de piedra.
Entre las construcciones, destaca la Casa de los Martínez Vega y la Ermita de San Xusto, un centro de peregrinaje y culto para aquellos que realizaban el Camino de Santiago por la ruta que discurría después hacia Ujo y el Carbayu de Langreo, hoy en desuso.
La ermita de San Xusto fue un centro de peregrinaje y culto para los que hacían el camino
Este antiguo santuario de origen medieval, tuvo que ser reconstruido tras la guerra civil y conserva en su interior un retablo barroco de madera policromada estilo churrigueresco que bien merece una visita. En la casa situada junto a la iglesia se pueden observar varias inscripciones, fechas, anagramas y cuatro cruces en distintas piedras que parecen aprovechadas.
San Xusto es un pueblo pequeño sacado de un cuento al que llegas primero atraído por su belleza pero también por las historias y leyendas que se encuentran tras estas paredes de piedra que invitan a ser descubiertas. Un recorrido lleno de sensaciones tanto por su paisaje como por su paisanaje.

Mieres del Camín-Oviedo

Etapa 3. Distancia: 21,9 km
Más adelante, siguiendo la AS-242 dirección El Padrún, atravesamos un pequeño puerto con un desnivel asequible que nos regalará vistas privilegiadas del Valle del Caudal. Una vez pasado el Hostal Mesón La Peña se llega a La Rebollada, donde podemos visitar la iglesia románica de Santa María Magdalena, antigua malatería. Aquí se alzó en su día la Fábrica de Mieres, una de las compañías siderúrgicas más importantes del país, de la que ya no queda ningún vestigio. Continuamos ruta y pasamos por Carrilón, El Corredor, El Rollo, Copián, Santa Lucía, Aguilar donde encontramos un cartel que anuncia el alto del Padrún, puerta del concejo de Oviedo.
Aquí se deja la carretera y por un ramal se va a Casares, pasamos por La Estación donde se encuentra la famosa fuente de Los Llocos, obra del escultor Francisco de Pruneda y a través de una pasarela sobre la autovía y el tendido férreo llegamos a Olloniego, primer pueblo importante en el concejo de Oviedo. Se atraviesa el pueblo y se continúa por las localidades de Picullanza -concejo de Ribera de Arriba-, La Venta y La Manjoya para entrar en Oviedo por el barrio de San Lázaro. Desde aquí ya se divisa nuestro objetivo: la Sancta Ovetensis.

Excelencias gastronómicas
Mieres siempre ha disfrutado de una gran fama gastronómica, y para que el visitante pueda comprobarlo dispone de una amplia red de restaurantes, sidrerías, mesones, parrillas y merenderos donde degustar los platos más típicos de su cocina tradicional. Aquí va una guía para no perderse ninguna de sus especialidades.
La lista de recomendaciones comienza por el afamado pote mierense con carne de cerdo fresca del rabadal, una fabada o los exquistos arbeyos con jamón.
Si hablamos de segundos platos, nos vamos a unas truchas, un cordero asado a la estaca o al horno, pitu caleya con arbeyos o una merluza a la sidra o en salsa verde.
De postre hay que probar la tarta Dalia o también llamada Jardín de Mieres, les casadielles, las Rosquillas Supremas de Mieres, les mierensines, los frixuelos y el queso Urbiés. Cremoso, artesanal, elaborado con leche de vaca muy fermentada y conocido por ser uno de los quesos más fuertes de Asturias, por eso se recomienda acompañarlo de pan de centeno o de mezcla de semillas y de un buen vino.
Y para beber, nada mejor que unos culines de sidra, bien para acompañar a la comida o para disfrutar de unas tapas con los amigos en una terraza. Mieres es fiel a la sidra, se consume y se venera, por eso el Consistorio la ha declarado bebida oficial. Y es que no hay nada mejor para recuperar fuerzas que unos culines bien tirados. Aquí saben distintos.

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